Hoy en día la mayoría de los hogares con acceso a internet probablemente cuentan con un router un router, el que instala el operador por defecto cuando se contrata Internet. La velocidad de internet puede incrementar muchísimo si la red se optimiza, por ejemplo con un router más potente o con puntos de acceso. Pero claro, hay que saber cuándo es conveniente cada uno de ellos.

Punto de acceso

Qué demonios es un router

Router o enrutador es el dispositivo que encuentras fácilmente en los hogares con internet. Es un aparato que normalmente las operadoras colocan en el hogar cuando se contrata un servicio de Internet. El router, como su propio nombre indica, “enruta” la señal para dirigir el tráfico de conexión a los dispositivos adecuados. Dado que el módem solo transforma la señal a digital, hace falta un aparato extra capaz de enviar esa señal a los dispositivos correctos si son varios en la actualidad las operadoras entregan un aparato con funcionalidad de modem y router integrado en un solo equipo además de capacidad inalámbrica en los mismos, por lo general no se distinguen por ser equipo de excelente calidad.

Así de malos (o de buenos) son los routers que te da tu operadora (2019)

El router envía la señal bien por cable Ethernet (por lo general tienen cuatro puertos en la parte trasera) o tambien por Wi-Fi (mediante las bandas de 2.4GHz y 5GHz), gracias a la antena de la que disponen. Es por lo tanto el dispositivo encargado de hacer que el resto de dispositivos puedan conectarse al módem y que la información de cada uno de ellos no se mezcle entre sí.

Router

Ahora bien, aquí viene el truco y lo que genera la confusión. El router que tenemos en casa en realidad no es simplemente un router, sino que se trata de un dispositivo que tiene en su interior el módem y el enrutador. Aunque en los últimos años se ha popularizado el uso de la palabra router para englobar a ambos.

Qué es un punto de acceso (y por qué no es un repetidor)

El último dispositivo que debemos conocer es el punto de acceso. Su nombre una vez más describe cuál es su función: crear un punto de acceso a Internet donde no lo hay. Podríamos decir que se trata de una ampliación del router, crear un “segundo router” para ofrecer mejor conectividad donde el router principal no llega.

El punto de acceso se conecta al router mediante un cable Ethernet que le concede la máxima velocidad posible de la red para que pueda distribuirla mediante Wi-Fi a zonas donde el router principal no llega. Que se conecte por Ethernet es importante, ya que si sólo se conecta por Wi-Fi al router… no es un punto de acceso, es un extenso de red o repetidor. El repetidor simplemente coge toda la señal posible del router principal y la repite de nuevo a un área donde no hay tanta.

Punto de acceso

Aquí lo importante es hacerse con un punto de acceso (access point) si se quiere mejorar la conexión a Internet en un área donde es pobre y se desea que sea lo más perfecta posible. El punto de acceso se utiliza por ejemplo en casas con dos plantas o en oficinas, donde un único router se queda corto.

Cuál es el adecuado para tí.

En realidad no hay mucho misterio a la hora de seleccionar el más adecuado para cada usuario. No hay mucho misterio por el simple hecho de que cada uno de los dispositivos “depende del anterior”. Es decir, el punto de acceso requiere de un router, mientras que el router requiere de un módem.

Actualmente ya no se utilizan módems individuales, una sola conexión por cable imposibilita el uso adecuado de Internet en un mundo repleto de dispositivos inalámbricos conectados por Wi-Fi. Por lo tanto, podemos descartar automáticamente que el usuario necesite sólo un módem para cubrir sus necesidades.

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